¿Usas ollas antiadherentes rayadas? Podrían estar afectando tu salud sin que lo sepas
Ollas antiadherentes rayadas
Muchas veces vemos una olla antiadherente con rayones y pensamos que es solo “desgaste normal”, pero la realidad es que seguir cocinando en ese estado puede representar un riesgo importante para la salud. Estudios recientes han analizado qué ocurre cuando la capa de teflón se daña, y los resultados han generado gran preocupación entre especialistas.
Según estas investigaciones, una sola grieta superficial en una olla antiadherente puede liberar alrededor de 9.100 microplásticos directamente en los alimentos durante la cocción. El problema se agrava cuando el revestimiento está más deteriorado, ya que en ese caso se pueden liberar millones de nanoplásticos, partículas tan pequeñas que no se pueden ver, oler ni saborear, pero que igual llegan a nuestro organismo.
El mayor riesgo está relacionado con los llamados “químicos eternos” o PFAS, sustancias presentes en muchos recubrimientos antiadherentes. Estos compuestos tardan años en degradarse y pueden acumularse en el cuerpo humano con el uso continuo. Diversos estudios sugieren que la exposición prolongada a los PFAS podría estar asociada a efectos negativos en órganos como el hígado y al debilitamiento del sistema inmunológico.
Por eso, los expertos recomiendan reemplazar las ollas antiadherentes cuando presentan rayaduras visibles, evitar el uso de utensilios metálicos que dañen la superficie y considerar alternativas más seguras como ollas de acero inoxidable, hierro fundido o cerámica. Cuidar los utensilios de cocina no es solo una cuestión estética, sino una decisión importante para proteger la salud de toda la familia.
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