El salario que indigna: Boluarte se sube el sueldo en plena crisis
Dina Boluarte se sube el sueldo
Mientras el país lucha contra la delincuencia, el desempleo y la crisis en salud y educación, el Gobierno parece tener otras prioridades. Esta semana se confirmó lo que muchos temían: la presidenta Dina Boluarte consiguió que le aumenten el sueldo. No se trató de un proyecto para reducir la pobreza, impulsar el empleo o mejorar los servicios públicos. No. Fue, más bien, la satisfacción de un deseo personal: ganar más dinero como jefa de Estado.
Con esta medida, Boluarte se convierte en la segunda presidenta mejor pagada de Sudamérica, un hecho que ha generado un aluvión de críticas desde diversos sectores. Ya antes se había filtrado la intención de subirle el sueldo en un escandaloso 122%. En su momento, expertos y medios lo calificaron como una decisión inoportuna y fuera de lugar.
Y es que la realidad del país no da para festejos: inseguridad ciudadana, escándalos sobre sus cirugías estéticas aún sin aclarar, bajo crecimiento económico y una aprobación presidencial que apenas roza el 4%. Aun así, el Gobierno no dudó en priorizar su propio bolsillo, con el pretexto de una supuesta “reorganización del sistema de remuneraciones del Estado”, argumento que pocos creen y muchos rechazan por su falta de sustento real.
La indignación no se hizo esperar. Organizaciones sociales, ciudadanos de a pie y usuarios en redes sociales han expresado su rechazo total al aumento. Y no es para menos. Mientras miles de trabajadores públicos apenas sobreviven con sueldos bajos, la máxima autoridad del país se asegura un ingreso mayor, completamente desconectado de la dura realidad nacional.
Este tipo de decisiones no solo alimenta el descontento popular, sino que también debilita la confianza en las instituciones democráticas. Y aunque hoy pueda celebrar este incremento, es probable que la factura política llegue más pronto de lo que espera.



